dilluns, 28 de març de 2011

Hahnemann, padre de la homeopatía, dice que “no hay enfermedades sino enfermos”. Y Kent, comentando el Organon de Hahnemann, explica en su Filosofía Homeopática que “el que considera los resultados de la enfermedad como si fuera la propia enfermedad, y cree que desembarazándose de aquéllos acabará con esta, está loco” (de Filosofía homeopática, su síntesis y esencia, James Tyler Kent, Ed. Dilema).

“Está loco”, dice Kent.

Y nosotros, ¿no estamos a veces un poquito locos? ¿No confundimos los resultados de la enfermedad con la propia enfermedad también?

Y Kent dice, más adelante, “La suma total del hombre se encuentra en su entendimiento y su corazón, en lo que piensa y en lo que ama, y no hay nada más en el hombre. Si estas dos grandes partes del hombre, su voluntad y su entendimiento, se encuentran desunidas, eso significa alienación mental, desorden, muerte. Todo medicamento obra primeramente sobre la voluntad o sobre el entendimiento, afectando al hombre en su facultad de pensar o de querer y últimamente en sus tejidos, en sus funciones y en sus sensaciones.”

(text extret d'una article a Liberación ahora)

Hi pensem una mica? Parafrassejo: No hi ha atur sinó aturats... i si l'atur és el resultat, quina és la malatia? Pensar que acabarem en l'atur, o que acabant amb aquest resolem el problema... no és estar una mica bojos? i a més de l'atur, pensem en la pobresa, en la guerra, en la contaminació, en la destrucció del medi natural, en el càncer... Pensem... si tenim temps... (No hi ha manca de temps sinó persones sense temps; la manca de temps no és el problema, és el resultat del problema... quin és el problema?)