dijous, 14 d’abril de 2011

La revolució contínua (o com evitar que un govern que sorgeix de la protesta popular deixi de banda la lluita)

"Vamos a seguir en las calles. El aumento salarial del 10% no satisface nuestras necesidades" declara un portaveu dels treballadors

El creciente descontento de los trabajadores ha arreciado en los últimos siete días en todo el país, especialmente hoy, cuando las protestas se han radicalizado con el cierre de las vías de acceso a La Paz, a Cochabamba, a Trinidad, mientras que las Centrales Obreras departamentales de Chuquisaca, Potosí y Tarija han hecho público su rechazo al principio de acuerdo que se alcanzó el lunes por la mañana entre el Gobierno del presidente Morales y los dirigentes de la Central Obrera Boliviana (COB), encabezada por su máximo líder, Pedro Montes. Els acords entre govern i sindicats no sempre son del gust dels treballadors, que segueixen lluitant...

A les presons també es lluita per la dignitat humana... A estas protestas, las más duras en el Gobierno de cinco años de Morales, se suma el amotinamiento de los presos de las cárceles de todo el país. Los 10.000 presos, de los que 7.600 no tienen sentencia, protestan por el hacinamiento en el que se les obliga a vivir en la gran mayoría de los penales bolivianos.

I l'ambient de lluita obreraes transmet a tot el poble i es mostra solidari. Y existen muchos otros problemas sociales que pueden considerarse menores en la globalidad, pero que han provocado que muchos vecinos se involucren y participen en el cierre de carreteras, en las huelgas y en ayunos, como medida para llamar la atención de las autoridades y lograr así un puente, una escuela, o el aumento de precios de la leche natural para los pequeños productores. Incluso algunos estudiantes han llegado a coserse la boca para que se incremente el número de postulantes en las escuelas para maestros.