dijous, 20 de maig de 2010

Un repàs ràpid a les tàctiques globals

Quan sembla que s'apropa una millora en una relació, posa ràpid mesures per tornar a tensar les coses:

Anticipándose con urgencia a lo que entiende como un intento de cortocircuitar su política exterior, Estados Unidos anunció ayer un acuerdo con las principales potencias de Naciones Unidas, incluidas Rusia y China, para aprobar inmediatamente sanciones contra Irán. De esta manera, la Administración norteamericana quiere evitar que Irán utilice el acuerdo anunciado por Brasil y Turquía para ganar tiempo en el desarrollo de su programa nuclear.


Los problemes ambientals, no son globals perquè tinguem millors mitjans de comunicació... ja ho eren abans per les dinàmiques del planeta. Ja s'apanyaran les victimes, i los responsables complien la llei

La gran mancha de petróleo del vertido en el golfo de México, que en su mayor parte se mantiene bajo la superficie marina, podría unirse muy pronto al flujo de la corriente del Golfo, que discurre por el sur de Florida y la costa atlántica de EE UU, hasta Europa.


Les aparents solucions per salvar el capitalisme no son tan rapides, ni segurament efectives, com diuen los experts en marketing economic (vull dir los caps de govern i experts en economia). Tu inventat una solució en que pague semrpe el més dèbil, després ningú se n'enterarà si no es duu a terme o no es viable:


El Fondo de rescate europeo aprobado el pasado 9 de mayo por los ministros de Economía y Finanzas de los Veintisiete en Bruselas y que debe movilizar unos 750.000 millones de euros para proteger a los países más débiles del euro, se encuentra atascado, tanto en la propia Unión Europea como en Estados Unidos.



I no és tan ferotge el lleó com el pinten. No prediques amb l'exemple:

Si la espiral de la deuda soberana griega es capaz de poner a los mercados internacionales en vilo, ¿cuál sería entonces el daño que puede llegar a infligir si los inversores perdieran la fe en Estados Unidos? La deuda total estadounidense crece rápido, y alcanza ya a los 12,9 billones de dólares, el equivalente al 92% de su PIB. La campana, temen algunos expertos, puede sonar pronto. La degradación de las cuentas públicas en Estados Unidos comienza a acercarse a un nivel que amenaza con poner a prueba a los mercados en plena crisis del euro.